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Victoria Cargo Transportes

¿Cómo afecta a su bolsillo la crisis del comercio internacional?

La subida de las tarifas de fletes, la escasez de contenedores y la demoras en el transporte de carga global pueden subir la inflación y reducir la disponibilidad de productos.

Si usted ya está planeando sus compras de fin de año, Black Friday o de los día sin IVA, debe tener en cuenta que tal vez no le será posible encontrar todas las referencias de los productos que desea o tal vez los precios no serán tan bajos como espera, especialmente si se trata de importados.

Así lo puede golpear la crisis que vive el comercio internacional que aún no logra recuperarse del impacto de la pandemia. Alzas exageradas en las tarifas de los fletes y demoras en los tiempos de entrega son parte de esta problemática que afronta el sector desde hace un poco más de un año.

La ministra de Comercio, Industria y Turismo, María Ximena Lombana, y el presidente de Fenalco, Jaime Alberto Cabal, advirtieron que por el impacto de esta crisis no se contará con el mismo inventario del 2020 para los días sin IVA programados para el 28 de octubre, 19 de noviembre y 3 de diciembre. Sin embargo, advirtieron que esperan que se pueda atender la demanda de los consumidores en estas fechas.

“Los inventarios y la disponibilidad no es un tema exclusivo de Colombia, sino mundial a raíz de la pandemia, donde ha habido escasez, particularmente en los chips, y eso hace que los comerciantes no tengan la disponibilidad total que se hubiese tenido antes de la crisis sanitaria. Es una realidad, no está la disponibilidad que todos quisieran, pero de alguna manera están garantizados los inventarios. El primer día, dependiendo del éxito que se tenga, seguramente hará que haya menos productos para la segunda y tercera jornada”, dijo la ministra Lombana.

El profesor de la Universidad del Rosario Alejandro Useche explicó que “se habla de una crisis en la cadena global de suministro y es delicado, pues lo que está en juego es el funcionamiento correcto y eficiente del comercio internacional del cual todos somos directa o indirectamente partícipes”.

La crisis se debe al aumento de fletes a nivel internacional y las congestiones en los puertos por los mayores controles frente a la pandemia. “Todo esto ha coincidido con una problemática en la distribución de microchips que a su vez son necesarios para la cadena de suministro global que genera demoras en la distribución, entrega y circulación de productos”, asegura el analista.

El impacto para los ciudadanos puede ser unos mayores niveles de inflación por el aumento de los fletes y la demora de la llegada de los productos a sus destinos. “Esto implica que los consumidores pueden verse con ciertos grados de desabastecimiento de productos importados, esperamos que en Colombia no suceda esto”, agregó.

Recordó que el Fondo Monetario Internacional (FMI) ha advertido que esta crisis de las cadenas globales de suministro puede frenar el ritmo de la recuperación y crecimiento de la economía y el dinamismo del comercio de productos en el planeta. “Los expertos predicen que la situación puede empeorar antes de que mejore”.

Sectores afectados
El presidente de la Asociación Nacional de Comercio Exterior (Analdex), Javier Díaz Molina, aseguró que pese a que esta coyuntura está afectando a todos los sectores que participan en el comercio exterior, en el caso colombiano, el impacto es mayor en productos primarios y de alto volumen de exportación como el café y el azúcar.

En la actualidad, estos productos no solo presentan dificultades en materia de altos fletes, sino también por la escasez de contenedores e incumplimiento de itinerarios de las líneas navieras.

“Aunado a lo anterior, se está generando un aumento de los insumos de importación que se utilizan para procesos de producción que se destinan al exterior, generando una reducción de las utilidades de las empresas, buscando mantenerse en el mercado”, añadió.

Un ejemplo es el trigo importado para la producción de harina de trigo fortificada para elaborar productos de panadería, pastelería, galletas y pastas, que según la industria molinera, agremiada en la Cámara Fedemol de la ANDI, ha presentado aumentos de hasta el 153 % en el último año.

El principal origen de las importaciones de Colombia es China; seguido por Estados Unidos, México, Brasil, Alemania, India y España.

Hay productos que no llegarán
Por su parte, el presidente de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional (Fitac), Miguel Ángel Espinosa, señaló que “para la temporada de fin de año hay muchos bienes que no van a poder llegar por el incremento de las tarifas de los fletes. Las cifras no van a dar teniendo en cuenta que se manejan por volumen y las utilidades por los altos costos no van a ser viables”.

Dijo que las alzas de los costos por los fletes y las demoras de los contenedores encarecen los productos a nivel global y en el caso de países como Colombia van a subir los precios porque estas alzas se trasladan al consumidor final y eso tiene un impacto en la inflación.

Se espera que los espacios como los días sin IVA ayuden a frenar la inflación.

Comentó que la situación actual del comercio exterior es una reacción natural a la reactivación económica. “En materia de generación de empleo estamos recuperando cifras de antes de la pandemia y ya casi llegamos a esos niveles. Las exportaciones han repuntado y estamos apostando a la diversificación de mercados y de productos para salir de los tradicionales, que son hidrocarburos y energéticos”.

Acciones
Espinosa reiteró que hay retos importantes en materia de logística como es el de los contenedores y los costos de fletes que no se espera tengan una pronta solución.

“En 2021 y gran parte de 2022 estaremos afectados por este incremento en los fletes, también en el servicio de ciertas líneas marítimas y la escasez de contenedores”, indicó.

Para Fitac es fundamental seguir trabajando en la cooperación público privada en el marco de la mesa nacional de facilitación del comercio para hacer frente a la situación actual.

¿Qué pasa con los contenedores?
El experto en logística Carlos González Bassi dijo que por la pandemia se rompió el circuito global de las navieras y las aerolíneas que recogían carga en ciertos puertos y aeropuertos, descargando en otros y saliendo llenos hacia otros. Es decir, había un circuito establecido con itinerarios, pero como varios de estos buques y aviones salieron de funcionamiento, se rompieron los carruseles y no hay la misma cantidad de exportadores cargando en ciudades de China.

“No hay certeza de cuánto puedes cargar y descargar en América Latina, ya que tampoco hay los suficientes contenedores en China para traer la mercancía. El problema es mayúsculo, las empresas deben reconsiderar cómo van a manejar la logística y con quién. Se debe fortalecer la confianza entre importadores y empresas de operación logística al existir una variación continua de las tarifas de los fletes”, explicó.

China e India son los principales productores a nivel mundial y cuando inició la pandemia se desajustaron las operaciones, cerrando puertos en China.

Una tarifa de contenedor de 40 pies de Shangai hacia Cartagena o Barranquilla estaba alrededor de los USD3.200 y en marzo de 2020 subió a USD3.500. “En enero de 2021 ya las tarifas estaban en USD7.400, en agosto subieron a USD9.750 y en septiembre, el mismo trayecto (Shangai hacia Cartagena o Barranquilla) oscila entre los USD11.000 y USD14.000”, señaló el experto.

Además de la parte económica, el otro agravante es que no hay cupos por la insuficiencia de contenedores. La situación se agravó con el cerramiento del canal del Suez, al bloquearse el paso hacia el mediterráneo.

“Para un país como Colombia, altamente importador, el aumento de los fletes hace que no sea rentable traer contenedores desde China y, a su vez, conseguir el cupo para traer la carga no es nada fácil por el pago adicional de un cupo de contenedor de USD1.500”, indicó.

Las compañías de logística hacen enormes esfuerzos por conseguir los cupos reales y las mejores tarifas de fletes a los clientes. Hay que tener en cuenta que estos fletes ya no tienen precios fijos, ni siquiera por temporadas, por lo que González considera que los empresarios colombianos deben empezar a pensar dónde comprar sus productos, pues quizá China ya no sea un mercado favorable.

Esto abre oportunidades de producción dentro del país para atender el mercado local e internacional.

Archivo Original

Redacción: El Heraldo

Imágenes: Archivo El Heraldo

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