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Fitch Ratings cambió la calificación de riesgo de Colombia y la perspectiva a estable

Este jueves, Fitch Ratings cambió la calificación de la deuda a largo plazo en moneda extranjera de Colombia, pasando de BBB- a BB+; y revisó la perspectiva de negativa a estable.

Según la calificadora, la modificación se explica principalmente por el aumento del déficit fiscal y la deuda pública, así como por la incertidumbre sobre su evolución en el mediano plazo.

Esto se debe al choque ocasionado por la pandemia del covid-19 en la economía y sus efectos sobre las finanzas públicas.

Asimismo, Fitch mejoró las perspectivas de crecimiento para Colombia de 4,9% a 6,3% en 2021 y 3,8% en 2022, las dos cifras por encima del potencial estimado de la economía.

También, resaltó la mejora en los indicadores de liquidez externa gracias a la acumulación de reservas internacionales y el acceso a la línea de crédito flexible con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

El ministro de Hacienda y Crédito Público, José Manuel Restrepo, destacó “la resiliencia de la economía colombiana”, que repuntó 6,9% a abril y recuperó cerca de 4 millones de empleos durante la pandemia. Así mismo, precisó que este mes se radicará un proyecto de ley que busca fortalecer la inversión social y estabilizar las finanzas públicas.
Por su parte, dos agencias internacionales mantienen a Colombia en grado de inversión, Moody’s (Baa2/Negativo) y DBRS (BBB Low/Estable), mientras que dos han revisado la calificación al nivel BB+/Estable (Fitch y S&P).

La nota de riesgo de Colombia se estabiliza en los nuevos niveles, como lo evidencian las perspectivas estables de tres de las cuatro calificadoras.

“La confianza de los mercados locales e internacionales se mantiene robusta, como lo demuestran los $10 billones de inversión extranjera que han ingresado al mercado de deuda pública colombiano en los últimos tres meses”, concluyó el ministro Restrepo.

Aspectos clave de clasificación

La rebaja refleja el deterioro de las finanzas públicas con grandes déficits fiscales en 2020-2022, un nivel de deuda pública en aumento y una menor confianza en la capacidad del gobierno para colocar de manera creíble la deuda en una trayectoria descendente en los próximos años.

Fitch espera que el Gobierno reintroduzca un paquete de reforma fiscal revisado en julio de 2021 cuando comience la nueva sesión del Congreso, y tiene como objetivo un beneficio de alrededor del 1,2% del PIB en términos netos.

Sin embargo, se cree que la mayor parte del beneficio fiscal se obtendrá solo en 2023 (dada la dependencia de las medidas del impuesto sobre la renta de las empresas), mientras que el gobierno extiende algunos gastos relacionados con la pandemia, como las transferencias de efectivo, hasta 2022.

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Redacción: La República

Imágenes: Archivo La República

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