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Victoria Cargo Transportes

¿Hacia dónde apuntan los proyectos 5G de infraestructura?

Si no se es un iniciado es probable pensar que cuando se habla de infraestructura 4G o 5G se está haciendo referencia a redes celulares, en vez de proyectos de concesión que, para este punto de la historia, van por obras monumentales, como la navegabilidad del río Magdalena

Luego de años de hablar de los proyectos de cuarta generación, o 4G, popularmente, el país ha comenzado a trazar la ruta hacia lo que será 5G, que en nada tiene que ver con redes de telecomunicaciones, por cierto.

Si bien es cierto que Colombia arrastra un atraso histórico en vías terrestres, no es el único caso en el que hay rezagos de visión, financiación y ejecución. Los proyectos 5G buscan, justamente, hincarle el diente a asuntos de larga data y de importancia estratégica.

Entonces, se tienen proyectos que trascienden las carreteras y se enfocan en una visión más holística del transporte y la logística. La quinta ola de concesiones se compone, en esencia, de 24 iniciativas, que en conjunto representan unos $21 billones en inversión (o sea, casi reforma tributaria y media). Y se tratan de obras viales, férreas, fluviales y aeroportuarios.

En concreto se trata de proyectos como la malla vial del Valle del Cauca y accesos Cali-Palmira, que está en etapa de licitación, y las Asociaciones Público-Privadas (APP) del río Magdalena y del Canal del Dique, ambas en procesos de precalificación, o la de la Troncal del Magdalena, que está siendo evaluada por el Ministerio de Hacienda. También se debe sumar a esta lista la ALO Sur, un proyecto de importancia estratégica para las condiciones de movilidad de la sabana de Bogotá.

Si se mira de cerca, y tan sólo escogiendo la ALO o la navegabilidad del Magdalena, se está hablando de iniciativas que llevan décadas de intensa discusión (y hasta planeación), y que encarnan buena parte de los males y trabas que han plagado el desarrollo de proyectos de gran calado en el país.

La quinta ola de concesiones le apunta a crear una suerte de animal mitológico en la infraestructura colombiana: el transporte multimodal, que hace referencia a la posibilidad de mover carga a través de varios medios, como los camiones que van por una doble calzada que llega a un puerto de río, cuyas aguas después tocan una central de trenes, por ejemplificarlo de forma simple.

Algunos de estos proyectos presentan enormes retos y complicaciones, además de líos históricos, como los que vienen con la reactivación del transporte férreo en Colombia, que cayó en desuso, a pesar de ser una fórmula probada de efectividad para mover más carga con menores precios. Paradojas de los monopolios en el transporte por carretera, dirían algunos expertos.

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Redacción: El Espectador

Imágenes: Archivo El Espectador

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